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8/4/2026

¿Cómo salvar un proyecto antes de que empiece?

La mayoría de las empresas hacen "autopsias" (post-mortem) cuando un proyecto fracasa. Se reúnen para buscar culpables y decir "debimos haber previsto esto".

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Las organizaciones maduras (aquellas que operan bajo las prácticas de CMMI) hacen lo contrario: Usan las lecciones aprendidas para no repetir errores.

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Esta táctica se llama Pre-Mortem y es mucho más efectiva que la típica gestión de riesgos aburrida. Te invito a usarla en tu próxima junta de arranque (Kick-off):

La Dinámica: Reúne a tu equipo antes de iniciar el proyecto y diles: "Imaginen que viajamos 6 meses al futuro. El proyecto fue un desastre total, perdimos al cliente y perdimos dinero. ¿Qué fue lo que pasó?"

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Al plantearlo como un hecho consumado (en la imaginación), el cerebro humano es mucho más creativo para detectar grietas. El equipo te dirá cosas como:

• "Seguramente el cliente cambió los requisitos a mitad de camino y no cobramos el cambio".

• "El servidor no soportó la carga de usuarios".

• "El proveedor de la API se retrasó".

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El Semáforo de Acción: Una vez que tengas esa lista de "asesinos del proyecto", clasifícalos:

• Riesgos Técnicos: Fallas de hardware/software.

• Riesgos de Gestión: Cambios de alcance, falta de personal.

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CMMI te permite identificarlos y tomar acción oportunamente, antes de que se vuelva un problema.

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Si encuentras un riesgo que "mataría" el proyecto y no tienes un plan de mitigación hoy, no inicies el proyecto.

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El optimismo es bueno para la moral, pero el pesimismo estratégico es lo que blinda la rentabilidad. Eso es ser un Arquitecto de Resiliencia.

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